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sábado, 22 de septiembre de 2012

Percepciones sombrías

A menudo me dicen con distintas palabras que en resumen tengo una percepción bastante sombría del mundo. Y seré honesto, si es verdad.
Honestamente quisiera creer que existe un posible brillante futuro para la humanidad. En serio, quisiera poder pensarlo así, pero es totalmente inevitable que al ver las actuales circunstancias de nuestro mundo , todo ese ideal de brillantez se derrumbe. Es decir, no tengo pretensiones de derribar el optimismo de algunas personas, y admito que podría compartir algo con ellos, pero simplemente seamos realistas.
Hace unas semanas leía en un foro un post sobre visiones milenaristas de a un usuario que lo dejan sin dormir... o al menos eso afirma. Todo acerca de esas cosas que podrían dejarnos sumidos en el caos, e hice también mi contribución. Nada alejado de la realidad. En fin, el punto es que no existe antítesis para esto: la humanidad cambia.
Evidentemente, pero ¿hacia que rumbo nos dirigimos? ¿Cómo es posible pensar o creer que vamos por un buen camino? Al revisar las actuales circunstancias del mundo (un auténtico pandemónium en muchas partes) es fácil darse cuenta que no hemos aprendido de nuestra historia. Sí, ese enorme libro que se ha construido con el caminar de la humanidad, con todas nuestras virtudes y defectos, no lo sabemos leer. Además es claro que muchos no lo entienden o no lo pueden ver.
¡Pero sí ahí esta! Nos matamos en guerras, y nos reconciliamos, y nos volvimos a pelear. Cada guerra y batalla más grande que la anterior, cada reconciliación y tratado más débil que el predecesor. Y así sucesivamente.
Nos hemos matado por cosas tan vanas que nos hemos olvidado de vivir. No caeré en la cursilería de como se supone debe ser la vida, se supone que hay tristezas y alegrías. Pero que cometamos el error y tropiezo dos veces: no, eso no es buena señal.
Además, para que nos sirve la libertad. Mi definición de libertad es la siguiente: La posibilidad de escoger y realizar mis acciones aceptando afrontar las consecuencias de ello.
Entonces la libertad en esta sociedad sirve de nada, simplemente no existe porque no tenemos sentido de responsabilidad. Nuestro actual libertinaje sin escrúpulos no llegará a ningún lado y solo conducirá a un callejón sin salida. Y condenados todos, por más que recemos y roguemos, desesperados por una solución, ya es tarde. ¿Ahora sí desean aprender de su pasado, verdad?
De todos modos, ¿para qué queremos la libertad? Sí existe moral a la que atenerse, sí existe política a la que alinearse, si existe un sistema al que servir como esclavo de 8 horas y tu recompensa es apenas una fracción real de ese tiempo invertido. Yo quiero ser libre de mis acciones, yo y solamente yo, afrontar las consecuencias de mis actos.
¿Han olvidado esto? Que toda elección y decisión tomada con libertad incluye toda una serie de pasos, razonamientos y consecuencias. ¿A dónde esperas llegar sí no estas tomando decisiones con conciencia? Este ha sido el mayor error de nuestra sociedad con un sistema llamado democracia. No saber el significado ni tener el aprecio por las cosas no conduce a resultados positivos.

¿Hay futuro en un mundo así?
¿Existe un poco de luz y esperanza en esta visión tan sombría?

Yo diría que no y Sí.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Entre desktops...

Saludos lectores de este empolvado blog. Hace unos meses publique una opinión sobre Linux Mint 13, si escoger Cinnamon o MATE. También hace alrededor de dos meses que prescindí de MATE. Voy a sonar cruel con aquellos nostálgicos de GNOME 2, pero al tiempo hay que dejarlo avanzar, nada reemplazara a aquel escritorio con el que la mayoría empezamos en Linux, ya sea en Ubuntu o en cualquier otra distro que lo usase.
Sí ya sé, que carente de sensibilidad soy. Pero es de sabios cambiar de opinión, MATE debería quedarse como un escritorio para computadoras con pocos recursos, en eso sí sería versátil.
Pero volviendo al punto, estuve probando otro entorno: XFCE. Lo probe en Linux Mint 13 en una computadora algo vieja (no tanto, he de admitir, Pentium IV) pero que ya no soportaba ningún escritorio más nuevo. Es excelente funcionando, el rendimiento del sistema es excelente. Pero XFCE me resulto un tanto más enredoso, no en todo, es simplemente constumbre.
En cuanto Cinnamon, he notado una excelente mejoría desde que decidí abandonarlo en favor de MATE. Se nota ya una madurez adquirida en este proyecto, es muy estable a decir verdad y ya no me da problemas.
En cuanto a GNOME Shell, es un lindo entorno, le faltan ajustes mínimos, pero es estable. Es excelente, insisto, para tablets o dispositivos móviles. Aún así lo uso de vez en cuando en mi computadora, tiene posible potencial enorme y además de que sus extensiones crecen día con día. Y me agrada cuando quiero presumir un sistema moderno ante ojos no preparados...
Y uso un cuarto: Unity. El escritorio por default en las versiones más recientes de Ubuntu, es un entorno bastante rígido como para ser Linux. Sí es estable, pero el dash a la izquierda distrae demasiado, preferiría una configuración para ponerlo en la parte inferior y con otras opciones como semiocultamiento o apps. Algo que sí me agrado, y que me encantaría ver en Shell, son los botones de ventana a la izquierda, junto con los menús, en la barra superior. Eso le da un buen aprovechamiento de uso. Aún me falta usar lo suficiente Unity como para sacar una conclusión, pero es un escritorio interesante.

Simplemente es una opinión, una observación de alguien que le gusta el tema, no lo tomen como si fuera una tesis de un profesional (aunque se aceptan antitesis). Saludos y no dejen de seguirme en Twitter.